Fenómenos Forteanos, con Javier Resines


En esta sección tenemos la participación de Javier Resines, experto divulgador en temas de criptozoología donde nos habla sobre su proyecto "fenómenos forteanos", un blog paralelo al de Criptozoología en España y que consiste en recopilar y divulgar casos que tienen que ver con una fenomenología a veces paranormal y otras basadas en se vacío científico que ya trató el autor Charles Fort en su trabajo 'El libro de los condenados'.

Facebook: EL SECRETO DE LA CAVERNA
Twitter: @Secreto_caverna
Correo: elsecretodelacaverna@gmail.com
Web: www.elsecretodelacaverna.es


Resultado de imagen de el libro de los condenados







Cuando hablamos de ‘fenómenos forteanos’ tenemos que hablar obviamente del inventor de este término dentro del mundo del misterio que fue Charles Hoy Fort (1874-1932), autor que se pasó la friolera de veinticinco largos años investigando en bibliotecas y consultando casos y archivos donde se contaban una serie de fenómenos difícilmente explicables en la ciencia de su época. Y fue famoso por publicar un libro de cabecera para todos los amantes del misterio científico que se llamó El libro de los condenados (1920). Con un título llamativo, la gente adquirió ese trabajo pensando que lo que iban a encontrar era una novela policiaca o de criminología, pero no. Aquello iba a ser una guía sobre anomalías desgranado en una serie de 28 capítulos que contaba cómo en ciertos lugares se habían producido lluvias de piedras, de sangre, de ranas, como se habían visto objetos celestes no identificados (antecesores del fenómeno ovni), estudio de animales con formas fisiológicas indescriptibles o cómo se habían hallado objetos metálicos dentro de cortezas de árboles.

Casos distintos y de diversa índole que guardaba en una caja de zapatos en su casa donde llegó a acumular más de sesenta mil notas recogidas de todos los casos que investigó y consultó. De hecho, el título que utilizó para su trabajo está bien pensado porque él denominó a los “condenados” o a los “malditos” a aquellos que una vez encontraron huellas de animales extraños, que fueron víctimas de fenómenos paranormales, que vieron objetos extraños en el cielo o que dieron con especies inverosímiles. Antes que comenzaran a proliferar los primeros investigadores de lo extraño y comenzaran a publicar sus libros y artículos a partir de 1947 que es cuando comenzó a proliferar el término “platillo volante” y más adelante los “ovnis”, ya hubo uno que se aventuró a hacerlo y de una manera que abrió camino para toda la fenomenología moderna.

Pero Fort lo trató de una manera más científica, es decir, se dejó de antiguas leyendas y paradigmas místicos y se dedicó solamente a tratar aquellos que la ciencia no explicó realmente. Los fenómenos “físicos anómalos” son los que les interesó de verdad (nada de fantasmas ni de experiencias espirituales, ya que eso él lo tuvo como una diversión alternativa). Fort se dio cuenta de que cuando en una determinada zona empiezan a llover de manera sorprendente miles y miles de ranas, o cuando en una habitación o en una cocina empezaban a volar los objetos solos y estrellándose contra las paredes creyó descubrir en estos acontecimientos existía un patrón de anomalías, un vacío científico quizá relacionado con el azar o con una correlación siniestra.

Entonces se dedicó a leer todo lo que pudo, utilizando una investigación libre de prejuicios pero que fuera oficial, siempre consultando diarios y revistas desde el siglo XIX hasta el año 1916 y en su manera de tratarlo siempre trató la duda como aquello que constantemente puso en tela de juicio las creencias y usó el sentido del humor para darle un toque desenfadado y caricaturesco. No es un libro de ensayo normal y corriente, ya que tiene su parte de reflexión filosófica que incluyó ya que él creyó que esos “condenados” eran la clave para aproximarse a la Verdad. Y que alomejor esos sucesos nos abrirían a una nueva forma de pensamiento donde se podía abrazar o imposible como lo más sensato y se podían derribar muchos muros establecidos por la ciencia y el dogma que eran desconocidos. Es decir, Fort era un adelantado a su tiempo y se atrevió a poner en tela de juicio nuestras creencias y dogmas a principios del siglo XX con una serie de ejemplos difíciles de entender que las personas recurrían a los dioses o a extraños de fuera.

Entonces, muchos creen que Charles Fort fue el verdadero ideólogo de las “seudociencias” modernas por sus investigaciones en el mundo de la criptozoología y ufología (que de momento solo eran incipientes y no tuvo su ‘boom’ hasta bien entrado los 50 con las numerosas publicaciones que iban a llegar). Pero aquel libro, aquel trabajo didáctico, llegó a crear una ola de seguidores y de fanáticos que utilizaban para discutir en las salas de debate y en los espacios universitarios la idea de que hubiera monstruos como el yeti entre nosotros, sobre si nos visitan seres extraterrestres del espacio o si en la prehistoria ya se conocían materiales de la actualidad y por eso tenemos restos prehistóricos que se salen de nuestro entendimiento. De hecho, aquel fenómeno fan pudo crear la revista Fortean Times, de tirada mensual y de origen británico que tuvo su comienzo a principios de los 90 y hoy en día se sigue realizando ya con su web digital.

Eso sí, Charles Fort nunca se reconoció un buscados de rarezas, sino alguien que trató de explicarlas. Inspiró a H. P. Lovecraft a darle más sentido a sus mundos horribles de la literatura y otros genios de la literatura como Arthur C. Clarke utilizó algunos de aquellos “casos condenados” para plasmarlos en su ciencia ficción con sentido filosófico como quiso transmitir Fort. Incluso fue el inspirador para otra obra maestra del ensayo sobre ciencia y misterio como fue El retorno de los brujos, de Louis Pauwels y Jacques Bergier.

El divulgador y criptozoólogo JAVIER RESINES desvela casos que tienen que ver con este tipo de fenómenos en su blog https://espanaforteana.blogspot.com/

¡No os perdáis su entrevista!

ENLACES:






 

0 comentarios:

Publicar un comentario