El Secreto de la Caverna 1x32 - HAARP

Penúltimo programa de la temporada donde analizamos como tema principal el proyecto HAARP, y es que en el pasado mes de mayo de 2014 se anunció su cierre en a lgunos medios, de momento no se sabe mucho sobre el tema pero la revista "Nature" publicó que era por falta de financiación. Curioso el tema ya que siempre HAARP se ha relacionado con la conspiración y los desastres naturales, pero, ¿es la única estructura parecida existente en el mundo? Lo descubrimos en este programa.

Otra noticia de actualidad muy comentada a nivel internacional y que ha repercutido mucho en España ha sido la abdicación del rey Juan Carlos I. España vive uno de sus momentos políticos y sociales más convulsos de su era por lo tanto la sombra del misterio también está en ello, ¿qué rumbo tomará el país sin su máxima figura durante 39 años? ¿volverá la República o seguirá la Monarquía? Aunque sea un tema con muchos tintes políticos también tiene su parte enigmática, y es que se dice que la vida de Juan Carlos fue una vida con muchas luces pero también con muchas sombras.

"ZONA OVNI": El último de la temporada con Rodrigo Andújar contándonos uno de los casos más espeluznantes ocurridos con encuentros cercanos con extraterrestres, un caso que además fue llevado la cine con ciertas escenas bastante horripilantes. ¿Qué le pasó a Travis?

"ARCHIVO OCULTO": Proyecto Montauk, la segunda parte de lo que fue el proyecto inicial del "Proyecto Filadelfia", otro archivo un poco increíble al tratar temas y experimentación con los viajes en el tiempo e interdimensionales, ¿ficción o realidad?

"NOTICIAS": Indicios del Yeti en Rusia tras un documental emitido en Discovery Channel; curiosa historia paranormal ocurrida a un famoso chef de Australia y la campaña de rescate promulgada por los familiares de los tripulantes desaparecidos del vuelo MH370.

"LA OTRA CARA DEL CINE": ¡Están Vivos!, de John Carpenter. Tercera película del polifacético director que analizamos ya que fue una película que tenía un mensaje crítico hacia el consumismo, la política y los valores sociales de aquella década de los 80 en Estados Unidos.

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La noticia ha pasado casi desapercibida, pero sin embargo no deja de sorprender. El tan famoso proyecto HAARP, el programa del gobierno de los Estados Unidos encargado de estudiar la ionosfera del Planeta pero que según muchos investigadores sería el responsable de fenómenos naturales dirigidos como el de los terremotos, ha sido clausurado, por lo menos temporalmente, y esta noticia saltaba en el mes de mayo de este año. Lo curioso del caso es que este proyecto espera en los próximos meses un cambio de contratista, algo que ha llamado la atención de algunos especialistas sobre este programa, debido a que HAARP es un proyecto de investigación por lo que un cambio de contratista podría implicar un cambio de enfoque en las investigaciones mismas. Actualmente el HAARP era manejado por las contratistas Kaktovik Inupiat subsidiaria Corp y Marsh Creek, LLC, y según el portal de noticias Alaskadispatch.com, la nueva contratista sería la corporación del estado de Alaska, Ahtna, empresa que por cierto, no ha querido dar mayores explicaciones sobre los cambios que se realizarán en el trabajo de investigación de este programa. Ahora bien, hasta hace poco, el HAARP era financiado por la Fuerza Aérea y la Marina de los Estados Unidos, (DARPA) y la Universidad de Alaska, sin embargo, el anuncio del cierre temporal de esta instalación tomó por sorpresa a las fuerzas armadas estadounidenses, menos a la DARPA, que al parecer, fue la única que tenía conocimiento de este cierre. Además, según Alaskadispatch.com, DARPA contaría ya con una partida financiera muy grande para este programa para el próximo año. El hecho de que DARPA quiera, al parecer, tener un mayor control sobre esta instalación destinada al estudio e investigación atmosférica, también resulta curioso, si tomamos en cuenta además, que es muy probable que haya un cambio en las investigaciones del HAARP. Es más intrigante aún, si recordamos que DARPA es la agencia que se encarga de desarrollar las armas tecnológicamente más sofisticadas en los Estados Unidos.

Quizá por ello, existe tanto desconcierto en los investigadores y miembros actuales del HAARP y un prudente (o sospechoso) silencio por parte de las instituciones implicadas en esta nueva fase del proyecto. Se espera que el reinicio de las actividades del HAARP ocurra a finales de este año o inicios del próximo. ¿Y qué es lo que se espera en este nuevo proyecto? ¿Más de lo mismo? ¿Seguirán las mismas acciones de investigación? ¿Quieren conocer qué es HAARP? Vamos a dar un poco de luz sobre este asunto.



El High Frequency Active Auroral Research Program, mejor conocido como HAARP, está compuesto de una serie de antenas dedicadas a estudiar la ionósfera, las auroras y en general el clima. Este programa del gobierno de Estados Unidos, localizado en Alaska, es mejor conocido por ser el aparato en el que se basan –sin muchas bases– gran cantidad de teorías de la conspiración sobre una supuesta manipulación del clima (generación de terremotos, tsunamis y huracanes).

La teoría de la conspiración trata a HAARP como la posibilidad de que algunos gobiernos puedan alterar el clima y sean capaces de conductas nefandas para manipular a la población, de momento no existe ninguna evidencia sólida que sostenga esta acusación, y por el momento especular sobre la utilización de HAARP u otras tecnologías resulta un tanto irresponsable, pero a la vez llena de misterio. Porque pensémoslo bien, se trata de manipular el tiempo, de alterar los efectos naturales en este planeta, la pregunta sería la siguiente ¿Es la Tierra la que controla al hombre o el hombre el que controla la Tierra?



Se han investigado y recogido que existen alrededor de 25 instalaciones similares a la de Alaska repartidas por el mundo, aunque el hecho de que se anuncie el cierre de esta última no deja de ser una novedad. Y lo es por el hecho de lo que puede significar esto: se cuenta que la causa de este cierre es por falta de financiación, y hay otra versión que dice que también es por tema medioambiental. O a lo mejor, el daño que hacía al medioambiente no era por contaminación, sino por esos ataques climatológicos que dicen los conspiranoicos que produce en verdad (lo que se llama ahora el geoterrorismo, que me parece muy fuerte ese nuevo término si es así en verdad). Pero, ¿podemos pensar que esas instalaciones se quedarán ahí como una estructura abandonada, casi fantasmal? ¿o alguna entidad misteriosa que desconocemos se hará cargo de ellas?

Y aquí entra en juego ahora mismo un efecto que se produce en nuestros cielos y que cuando lo vemos nos quedamos maravillados, la primera impresión cuando la vemos en fotografía (porque para verlo realmente hay que ir a zonas muy frías del norte o del sur del mundo) es “¡qué bello!” “¡qué cosa más bonita!”, las auroras. Las auroras polares se forman entre los 70 y 150 km de altura desde la superficie de la Tierra producto del lanzamiento, por parte del Sol, de inmensas cantidades de rayos y partículas cargadas de energía. Cuando estas partículas penetran en la magnetósfera de la tierra colisionan con las moléculas de gas de la atmósfera, excitándolas y produciendo una luminosidad que se proyecta en la ionosfera. Estas luces, que sin dudas constituyen uno de los espectáculos naturales más impresionantes de nuestro planeta. Son muy frecuentes bien al norte, por ejemplo, en Alaska y Noruega, donde reciben el nombre de auroras boreales. Las auroras del sur son llamadas auroras australes. Pero, ¿podría el hombre fabricar una aurora boreal artificialmente?

En el año 2004, durante la realización de unos experimentos y al parecer de manera accidental, los científicos consiguieron crear durante un breve tiempo una mancha luminosa que se vio a simple vista en el cielo, a unos 100 km de altura. Había sido recreada de manera artificial y a muy pequeña escala, la primera aurora boreal artificial de la historia. Instrumentos de varios sitios del mundo también detectaron esta “aurora”, descartando su origen natural. Es evidente que para reproducir un fenómeno de esta magnitud es necesario un instrumental muy potente, y en este caso hablamos del IRI, un poderoso radiotrasmisor de alta frecuencia capaz de modificar las propiedades en una zona limitada de la ionósfera. Este instrumento generalmente no se emplea cuando se están formando las auroras boreales, ya que al ser tan intensas interfieren con las mediciones experimentales. Según HAARP, es imposible con la tecnología actual crear una aurora boreal artificial, ya que se necesitaría una energía muy superior a la que emiten sus antenas, que en la actualidad cubren una superficie de 35 acres (unos 0,14 km2), y que, en caso de producirse algo similar, solo podría ser registrado por instrumentos de alta tecnología. No obstante, publicaciones de prestigio, como Nature, han corroborado la detección a simple vista de la mancha sin necesidad de telescopios. Y la pregunta es, ¿se crean naturalmente? ¿o son inducidas o producidas?

Con la creación de esta primera aurora boreal artificial se reabrió un gran debate, un debate que llega hasta nuestros días y que siempre ha señalado a HAARP como la culpable de estos asuntos. Pero no sólo de la creación de las auroras, que si lo pensamos bien pues al ser un fenómeno digno de investigar parece no tan malvado que se crean artificialmente siempre y cuando sea para estudiarlas. Muchos acusan a este proyecto científico de manipular la atmósfera, alterar el clima para fines que no sabemos cuáles son, pero incluso ya se ha culpado a HAARP de desviar misiles y aviones, de provocar lluvias radioactivas, o, incluso, y esto puede ser lo más grave, de controlar a la humanidad mentalmente.



Y al igual que Estados Unidos tiene su propia base y tecnología de investigación climática, pues en el país rival, Rusia, también tiene la suya. SURA se llama, Instalación de Calentamiento Ionosférico, un centro de investigación de la ionosfera ubicado cerca del pequeño pueblo de Vasilsursk, a unos 100 km al este de Nizhniy Novgorod. Esta central es capaz de irradiar cerca de 190 MW en potencia radiada efectiva (PRE) en ondas cortas. Con el uso de este mecanismo, los investigadores rusos estudian el comportamiento de la ionosfera y el efecto de la generación de emisión de baja frecuencia sobre la modulación de la ionosfera. Algunos ya lo llaman, el HAARP ruso.

Lo más curioso de HAARP y de SURA es que no se tiene mucha información sobre ellos, vamos a pensar que es porque son proyectos militares secretos y ya sabéis que lo militar y lo secreto van siempre de la mano. El meteorólogo americano Scott Stevens  acusó a Rusia de estar detrás de ciertas actividades que podían repercutir en la actividad atmosférica. Mr. Stevens apuntó que los especialistas militares rusos estaban detrás de la “furia” del huracán Katrina, que devastó Nueva Orleans. Según él, Rusia ha construido el equipo secreto para causar un impacto perjudicial en el tiempo atmosférico y así volver a la era  soviética de la guerra fría.




Y así comenzaba el revuelo informativo y la guerra de los medios.  El rumor de que Rusia y los EE.UU. siguen implicados en el desarrollo de armas meteorológicas volvía a las noticias. Pero esos rumores parecían demasiado salvajes como  para buscar un grano de  verdad oculta tras la maraña de desinformación sobre el asunto. Mientras tanto, algunos políticos rusos dijeron que los experimentos se han llevado a cabo ya.



Las durísimas declaraciones de Vladímir Zhirinovski, un controvertido político ruso, líder del Partido Liberal Democrático de Rusia pero cuyas ideas no parecen tan liberales. Unas declaraciones que curiosamente fueron dichas después de la destrucción que provocó el huracán Katrina, claro, los americanos no creyeron en la coincidencia, y más cuando el susodicho amenazó con inundaciones por todas partes los Estados Unidos cuando “sus científicos cambien levemente el campo gravitacional de la Tierra.”

Los meteorólogos americanos no son los únicos que culpan a los vecinos por usar el “arma del huracán.” Los informes sin confirmar suscitaron un gran número de escándalos políticos en muchos países del mundo. Después de una  gran inundación en Europa en 2002, algunos políticos europeos culparon a los “militares de los EE.UU.” de interrumpir la economía de la UE. En 2002, el Comité para la Defensa de la Duma rusa planteó la cuestión sobre un impacto perjudicial en el clima causado por los experimentos que implicaban la perturbación de la ionosfera y magnetosfera  terrestre. Los diputados centraron su atención en el sistema de HAARP, que todavía estaba en construcción en Alaska. Hay unas instalaciones especiales situadas en una zona militar a unos  400 kilómetros al norte de Anchorage (Alaska). Un área enorme de la tundra, que posee millares de antenas de 25 metros que señalan al cielo. La instalación se denomina HAARP por los  EE.UU. Los infantes de marina patrullan la base. No se permite que ningún avión comercial o militar vuele sobre la base. ¿Por qué?

La marina de guerra y la fuerza aérea de los EE.UU. combinaron esfuerzos para construir las instalaciones. Algunas fuentes de información indicaron que era utilizada para causar influencia activa en la ionosfera y magnetosfera de la Tierra, que los resultados podrían ser fantásticos. Los diarios científicos señalaron que HAARP era capaz de causar auroras boreales artificiales, que podían también alterar y dejar fuera de combate a las estaciones de radar de los sistemas de detección tempranos de misiles balísticos, dejar incomunicados los submarinos en el océano e incluso detectar los complejos subterráneos secretos del enemigo. La emisión de radiofrecuencia era capaz de  perforar a través de la tierra y examinar autopistas y túneles subterráneos, podía quemar componentes electrónicos, y a la postre destruir satélites espaciales. El equipo podía también afectar a la atmósfera y causar así cambios en tiempo.  En definitiva, se dieron cuenta de que HAARP podría ser utilizado para causar los desastres naturales.




Hace tres años los diputados de la Duma (así es como llaman en Rusia a las asambleas parlamentarias) tuvieron una discusión calurosa sobre los temas relacionados con HAARP. Incluso elaboraron una súplica al presidente Putin y a la O.N.U. Exigieron nombrar a una comisión internacional para la investigación de los experimentos conducidos en Alaska. Un especialista sobre la influencia activa en la atmósfera del servicio federal de hidrometeorología y del control del medio ambiente, Valerio Stasenko, dijo que HAARP era “un tema muy importante…. No era nada nuevo en ese momento en que el término ‘tiempo espacial’ había llegado a ser absolutamente popular últimamente”. Decía el Sr. Stasenko que “El término representaba la interrelación entre la actividad solar, la magnetosfera y las perturbaciones y los progresos solares de la ionosfera en la atmósfera. Las perturbaciones en la magnetosfera y la ionosfera pueden afectar realmente al clima usando un equipo de gran alcance para deliberadamente causar perturbaciones, puede también afectar al tiempo, incluso en una escala global. El científico ruso empezaba a creer que los diputados tenían razón al plantear la cuestión con respecto a los experimentos a los EE.UU…,”.

Así que aquí lo tienen, los dos grandes imperios tienen sus grandes estructuras con instalaciones capaces de manipular el tiempo. Las instalaciones rusas Sura son de tan gran alcance como HAARP. Están situadas en área central de Rusia, en un lugar alejado y solitario a 150 kilómetros de la ciudad de Nizhny Novgorod. Una de las instituciones de investigación científica principales de la URSS, el Instituto de Investigación de Estudios de Radiofísica, su director, Nikolai Snegirev dijo que había solamente tres instalaciones como ésta en el mundo, una se encuentra en Alaska (el mismo HAARP), otra en Noruega y la tercera en Rusia.

Ahora, con el cierre de HAARP no sabemos si Estados Unidos tendrá preparada otra base y otro terreno con otra estructura similar, pero lo que sí sabemos es que en el otro lado, en Rusia, SURA todavía funciona. Hay líneas rectas de antenas de 20 metros colocadas en un área de 9 hectáreas. Un emisor gigante se asienta en el centro del terreno, el emisor se utiliza para estudiar desarrollos acústicos en la atmósfera. Los investigadores en el Sura no pueden conjurar huracanes similares a Katrina o Rita. Por lo menos, eso dicen ellos... Sin embargo, se realizan  investigaciones (en una escala más pequeña que en los EE.UU.) de la interrelación entre los desastres naturales y las perturbaciones en la ionosfera y la magnetosfera. “Es posible que afecten al tiempo. Sin embargo, ni los rusos ni los americanos son capaces hasta el momento de crear algo como los huracanes Katrina o Rita”. Pero claro, eso es lo que dicen.



 

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