PROGRAMA 4X25 - ENTRE HUESOS

CAPILLAS DE HUESOS Y LA MUERTE. Son lugares de reflexión, lugares que fueron decorados con miles de huesos de personas de hace siglos, muchos de ellos trasladados de cementerios, otros de monjes, y nos sirven para reflexionar profundamente sobre la muerte y el paso terrenal de nuestra vida. Son muchos los habitáculos pegados a iglesias o bajo el subsuelo que representan el purgatorio, con muchas visitas diarias y con mensajes como "nosotros huesos que aquí estamos por vosotros esperamos". Analizamos algunas de ellas y debatimos sobre el mensaje que nos transmiten.

PANORAMA GEOPOLÍTICO. Lo que está ocurriendo en Siria, las amenazas de Corea del Norte, las elecciones en Francia,... todos los detalles de lo que no se cuenta o lo que pueda pasar contado con detenimiento y profundidad. Y de repente, se anuncia nueva fecha de una posible III Guerra Mundial, ¿cuál es el próximo movimiento de ficha?

NOTICIAS: NASA anuncia noticia importante sobre Encélado; Hormigas africanas tienen un comportamiento insólito cuando batallan contra las termitas; ¿Empastes dentales en la Edad de Hielo?; Dispositivo electrónico ayuda a un paralítico volver a caminar.

LA ESTELA DE CAÍN: "El asesino de Facebook". Ha sido un caso de pura actualidad, ha utilizado la famosa red social para divulgar un asesinato, ¿podría ser la nueva manera de los psicópatas para llamar la atención?

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NOSOTROS HUESOS QUE AQUÍ ESTAMOS POR LOS VUESTROS ESPERAMOS. Esta es quizá la inscripción más conocida de la entrada a una cripta famosa en el mundo porque supone entrar en un habitáculo que invita a una profunda reflexión sobre la condición humana, el valor pasajero que tiene la vida terrena, con miles de cuencas vacías donde una vez había ojos que podían observar. Hablo de la famosa capilla de los huesos de Évora (que nos queda relativamente cerca a los que somos de Extremadura, concretamente de Badajoz, una hora de viaje en coche) que prácticamente es parte de una idea antigua, de finales del siglo XVI, un siglo en el que se decidió los lugares sacrosantos para el enterramiento de aquellos cuerpos sepultados y sin cobijo en los cementerios, muchos de ellos pertenecientes a monjes franciscanos creadores de esa idea que uno puede pensar que es algo macabro que se adornase toda una sala con huesos humanos, pero no era nada más y nada menos que un centro de meditación sobre lo que somos y lo que algún día puede que seamos. Lugares ahora muy respetados, de profundo culto y visitas turísticas pero que guardan el enorme tesoro formado por cráneos, tibias, y vértebras congregadas para un mismo fin: todos estamos formados por huesos, y eso es lo único que queda de nosotros en este plano terrenal.

Entrada a la capilla de huesos de Évora, con la famosa incripción en su dintel // AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ


Y siguen siendo lugares de reflexión hoy en día, de hecho se cuenta que muchas personas cuando cruzan esa puerta de la capilla de Évora y pasan por debajo de ese dintel con la famosa frase que he contado al principio es como su mirada de repente se queda quieta, pero su pupila se mueve a todos los lados, es algo que hoy en día (tan acostumbrados a ver muerte como estamos) nos asombra por el cómo se hizo un lugar así. Por qué varios siglos después nos siguen sorprendiendo, por qué los huesos están colocados de cierta forma y no tan al azar, su origen es cristiano y se acumulaban en los antiguos carneros o cavernolarios.

Una de las paredes de la capilla de Évora // AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ.

Los franciscanos tenían un concepto de la muerte muy especial como así lo demostraron y como así se demuestran en otros muchos ejemplos que mencionaremos donde ya no sólo es que se amontonaran y fueran parte de las paredes mezclados con el cemento sino que con ellos se formaba una decoración especial parte misma de la religión y del mensaje verdadero de esta práctica. Encontramos inscripciones en latín dibujadas con los huesos o frescos en la misma capilla donde la imagen de la calavera y las dos tibias junto a la famosa guadaña mortecina aguardan un mensaje en concreto que nos dice ”NON MORIAR SED VIVAM” (“No se puede morir sino vivir”):
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Fondo de la capilla, separado por vitrina de cristal. // AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ


Un mensaje de esperanza dentro del mismo acto de la muerte. Además parece que entras en una habitación totalmente fantasmal porque la iluminación está puesta de esa manera, y aparte que se mezcla con ese estilo gótico de su construcción. Estamos hablando de lugares que intentan de alguna forma liberar el espíritu. 20x10 metros de dimensiones con huesos y donde muchos de ellos fueron monjes.

Muchos turistas visitan diariamente la capilla, ahora separadas por vitrinas de cristal debido a los numerosos daños que se han cometido. //AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ

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Los monjes franciscanos tenían una visión efímera de la vida. La contemplación fugaz de lo que somos era una realidad y por eso lo plasmaron de esta forma, justo al lado de su Iglesia.


 
La calavera como símbolo de Inteligencia, no sólo como fatalidad. // AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ

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 En la capilla de Évora también se pueden encontrar dos momias expuestas ahora en vitrina y una leyenda circula sobre ellas.






















Descripción en varios idiomas de la historia de la Capilla de Évora. 

AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ

AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ

AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ

AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ

AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ

AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ

AUTOR: SAMUEL HERNÁNDEZ

‘CAPELA DOS OSSOS’ de campo maior (portugal) y los huesos de una trageDia

Un espacio más reducido pero igual de impactante. //fotoeventis.com

Existen espacios que nos devuelven a una realidad dura en nuestro devenir existencial como es la muerte y la transitoriedad de la vida. Ese viaje al “más allá” tiene, por así decir, una materialización práctica, en forma de representación de lo que será nuestro cuerpo: poco más que un amasijo de huesos.

Los huesos nos hablan, nos invitan a meditar sobre la muerte, a reflexionar sobre la pobreza de lo material y lo efímero y transitorio de nuestras vidas terrenales. Al final, vienen a decirnos que todos somos iguales: nobles y plebeyos, ricos y pobres...

En Campo Maior, una localidad portuguesa rayana, es decir, próxima a “La Raya”, a la frontera con España, a unos veinte kilómetros de Badajoz, existe una macabra obra religiosa donde se emplearon como elementos decorativos huesos y calaveras humanas. En realidad, el porqué se hizo esto tiene una explicación histórica, relacionado con un grave accidente que sesgó la vida de muchas vecinas y vecinos de la localidad hace varios siglos.

Jutnto a un grupo de calaveras se encuentra un mensaje parecido al de la capilla de Évora.

Relatan los historiadores locales que en una de las torres del castillo, que hacía las veces de arsenal, tuvo lugar, en el siglo XVIII, concretamente en el año 1732, una gran tragedia. Al parecer, en el transcurso de una tormenta, un rayo incendió la peligrosa carga que albergaba dicha torre y provocó una violenta explosión que causó muchas víctimas mortales y graves destrozos en las casas colindantes.

El origen de esta tragedia se remonta a la guerra de Restauración portuguesa (1640-1668), que convirtió a Campo Maior en el segundo puesto militar más destacado del Alentejo después de Elvas. El conflicto con España concluyó con el Tratado de Lisboa y la independencia de Portugal pero, con la paz, y ante el temor de una nueva guerra, la munición quedó almacenada en el polvorín de Campo Maior hasta la fecha del desafortunado accidente: un 16 de septiembre de 1732.

Cuentan las crónicas que todo ocurrió a las 3 de la madrugada de ese fatídico día, mientras todas las personas dormían. Entonces, se desató una terrible tormenta y la mala suerte quiso que un rayo cayese sobre la torre del castillo donde se almacenaban cantidades ingentes de explosivos: “6.000 arrobas de pólvora e 5.000 munições”. La explosión fue tan brutal que acabó con la vida de dos tercios de la localidad portuguesa de Campo Maior. 34 años más tarde se construyó una capilla en memoria de quienes murieron en la explosión, una macabra obra religiosa donde se emplearon los huesos y las calaveras de aquellos muertos –más de 800–, según aparece en diferentes documentos históricos.

Gran parte de los huesos de esas personas, víctimas de aquel fatal accidente, pueden verse, hoy en día, en la ‘Capela dos Ossos’ (o capilla de los huesos) de Campo Maior.

La ‘Capela dos Ossos’ de Campo Maior es la segunda mayor capilla de huesos portuguesa, precedida por la Iglesia de San Francisco (Évora, también en el Alentejo), construida con los esqueletos de 5.000 personas, provenientes de los cementerios de las iglesias y conventos de la ciudad, muchos de ellos víctimas de la peste. Estas dos no son las únicas capillas de huesos en Portugal. Las hay también en la región del Algarve (en Faro, Lagos y Alcantarilha) y otra más en el Alentejo, en la localidad de Monforte. Son seis por tanto las ‘capelas dos ossos’ que encontramos en el país luso.

Capilla huesos Alcantarilha.

En la capilla de los huesos de Campo Maior, que data de 1766 y está próxima a la Igreja Matriz, impresiona al entrar ver un habitáculo forrado completamente, incluso hasta el techo, de huesos muy diversos. Es toda una experiencia estar allí pese a que a algunos puedan dejarlos sin respiración, por lo que su visita no es apta para claustrofóbicos o personas que sienta aversión o se sugestionen fácilmente con cuestiones relativas a la muerte. Diferentes fuentes señalan que los restos de entre 800 y 1.500 personas puedan estar en la capilla.


Para impresionar aún más al visitante, o al menos para hacerle reflexionar sobre la fugacidad de la vida terrenal, un rótulo nos avisa de lo siguiente: “Nós ossos q aquí estamos pelos vossos esperamos. Dai huma esmola as Almas pelo amor de Deos”, que viene a ser algo así como “Nosotros, huesos que aquí estamos, por los vuestros esperamos. Dad, humanos, limosna a las Almas por el amor de Dios”.






*No es lo único que pueden visitar de Évora ya que como antigua ciudad romana y Patrimonio de la Humanidad se puede visitar su Catedral que es espectacular, un fabuloso acueducto, sus megalitos, y por supuesto esta Capela Dos Ossos situada en el antiguo monasterio franciscano, fácilmente visitable que se formó donde antiguamente estaban los dormitorios de aquel monasterio. Vale 4 euritos entrar, ven un cartel tallado en madera que te indica hacia donde ir y allí encuentran la famosa entrada con la frase (detrás del altar de un Cristo Penitente, más conocido como el “Senhor Jesus da Casa dos Ossos”, el Señor Jesús de la Casa de los Huesos). Cuidado con las fotografías porque no se permite flash. Y solamente se puede ver desde un pasillo separado por vitrinas, para evitar a los vándalos.

MARAVILLAS DEL ALENTEJO PORTUGUÉS QUE OS RECOMENDAMOS ENORMEMENTE!!!

OTROS LUGARES CON EXPOSICIÓN DE HUESOS

Wamba (Valladolid)
O Bamba, es la única localidad española que empieza por W. Un osario de más de 2 mil restos (de monjes en su mayoría, mujeres y niños recopilados desde la Alta Edad Media). Es una de las cosas más destacadas de esta localidad vallisoletana situada entre los Montes Torozos y a casi 20 km de la ciudad pucelana con pasado visigótico y mozárabe. Esos huesos residen junto a la iglesia de Santa María de la O donde se asentaron la Orden de los Hospitalarios de San Juan.
Osario de Eggenburg (Austria)
Casi 6 mil personas enterradas. Data del siglo XIV.
Santa Maria della Concezione dei Cappuccini (Roma)
Más de 3.700 frailes enterrados (expuestos algunos con su antigua sotana marrón) y que data de primeros años del siglo XVII.
Iglesia de San Jaime (República Checa)
Más de 50 mil esqueletos de los siglos XVII y XVIII. Lleva abierta al público desde 2012 solamente. Este osario está bajo la iglesia de San Jaime y actualmente está en reconstrucción.
En este país también se puede encontrar el osario de Sedlec y otro bajo la iglesia de la Virgen María en Kritny.
Monasterio de San Francisco (Lima)
La iglesia se consagró en la segunda mitad del siglo XVII. Unas 70 mil personas.

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