SUMERIOS Y LA ADORACIÓN A LOS ANNUNAKIS

            Existen indicios que demuestran que la Historia retrocede mucho más en el tiempo de lo que siempre se ha creído, en una época remota en la que todavía no existían ni los seres humanos. Pero sí habitaban y reinaban en la Tierra otros seres. Una época remota enterrada por la arena del paso del tiempo, pero de la que conservamos, sólo, algunos recuerdos.

            Y esos pocos recuerdos que tenemos son arqueológicos, con descubrimiento de cráneos y tablillas. Pero, ¿por qué los cráneos que se encontraron eran casi todos con cabeza alargada?


            Para los sumerios, que observaban el cielo y conocían los ciclos de los eclipses lunares, sus dioses estaban allá arriba. Es de interés recalcar que tanto los Sumerios, como los Egipcios, los Mayas y otras culturas similares, hablaban de los Dioses del Cielo, y tenían un complejo sistema de estudio de la astronomía y un entendimiento claro de las constelaciones y planetas. Estaban obsesionados con las Pléyades y su relación con nuestro Sol. Ellos ya sabían o tenían la hipótesis de que nuestro planeta giraba alrededor de una estrella, que esa estrella era la principal de nuestra galaxia, y que nuestra galaxia forma parte de otra mayor. Y eso lo supieron sin aparatos tecnológicos como tenemos ahora, o ¿quizás tenían otros métodos más precisos?

            Los sumerios, así como los mayas o los egipcios, eran grandes observadores del cielo. Y precisaron con certeza y con una medición asombrosa los movimientos estelares, las estrellas. Grabados en piedra que han sido encontrados nos dicen de una forma sorprendente que los sumerios conocían muy bien la rotación de planetas a través de sus órbitas alrededor del Sol. Además captaron planetas muy lejanos de nuestro sistema solar como Neptuno, Urano y Plutón. La pregunta que nos hacemos ¿cómo obtuvieron éste conocimiento? ¿desarrollaron los sumerios una tecnología avanzada de la que nosotros en la actualidad no sepamos?

            Con todo esto podemos empezar a deducir que nuestros antepasados nos contaron en sus escritos muchas cosas, por ejemplo que aconteció un Diluvio Universal, un relato que aparece en todas las civilizaciones antiguas del mundo, incluso mencionado en la Biblia. Y nos preguntamos por qué la ciencia e historia actual no trata estos temas, por qué no se le da importancia, algunos que se dedican a esos dos ámbitos tienen estas historias como fabulaciones y mitologías de unos antepasados “atrasados”, poco evolucionados y poco desarrollados. John Anthony West, dice así “todos esos desafíos a los dogmas establecidos, no encajan con la visión que tenemos nosotros, ‘los listos’, que vivimos en nuestro mundo de bombas de hidrógeno y pastas de dientes con rayas”.
           
Y siguen apareciendo muchas similitudes entre culturas aparentemente desconocidas entre sí, y que la arqueología ortodoxa suele negar. Mayas, Egipcios y Sumerios tenían una dinastía de dioses de miles de años atrás antes de Cristo. Se cree que los sumerios eran gente temerosa de sus dioses y con un profundo sentido de la amistad. Compartían fraternalmente sus desgracias y creían que los dioses habían creado al hombre para que les sirvieran diligentemente. Su concepto del mundo era bastante agorero; la humanidad estaba predestinada a sufrir porque los dioses así lo habían decretado. Y de repente aparece un término, una referencia a un grupo de deidades y que los Sumerios los mencionaban como dioses: los Annunakis.

Y aquí aparece Zecharia Sitchin. Pues bien, según sus traducciones estos dioses venían de un planeta llamado Nibiru. Nibiru significa “lugar que cruza” o “lugar de transición”. En muchos textos babilonios se identifica con el planeta Júpiter, aunque de acuerdo a Sitchin, Nibiru sería el planeta número 12 en nuestro sistema solar, y éste tendría una órbita elíptica al rededor de nuestro sol y un período orbital de unos 3600 a 3760 años. Sitchin le atribuye estos datos no solo a los sumerios, sino también a los astrónomos Mayas.


Y Sitchin explica en sus lecturas que ese planeta colisionó con un planeta llamado Tiamat, situado entre Marte y Júpiter. Y que a causa de esta colisión se formó la tierra y el actual cinturón de asteroides. Y que esos dioses a los que veneraban los sumerios les instruyeron en la construcción de templos en lugares escogidos con alguna indicación estelar en concreto. Pero no sólo los sumerios, los mayas o los egipcios hablaban de ellos. La Biblia también contiene un pasaje del Génesis de un pueblo de gigantes hijos de los hijos de dios y las hijas del hombre, aquí aparece el apareamiento entre los dioses y los humanos, algo muy mencionado en textos antiguos y que en la Biblia se les llama Nephilim: los que vinieron de Orión.


“Y aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra y les nacieron hijas, al ver los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas. Entonces dijo Yahvé: «No contenderá para siempre mi espíritu en el hombre, porque ciertamente él es carne; y su vida no rebasará los ciento veinte años». Los nefilim se hallaban en la tierra en aquellos días, y también después, cuando los hijos del Dios [verdadero] continuaron teniendo relaciones con las hijas de los hombres y ellas les dieron a luz hijos, estos fueron los gigantes de la antigüedad, fueron los hombres famosos. Génesis, 6, 1-4″.

Los escritos sumerios nos dicen que ellos conocían perfectamente nuestro Sistema Solar, sabían cuántos planetas existían, desde Mercurio a Plutón.  Este último descubierto a principios del siglo XX. Nos narran que de Nibiru venían sus dioses, y que estos fueron el génesis de la vida en la tierra y la causa de la rápida evolución del hombre. Para los sumerios, sus dioses fueron de carne y hueso, seres que convivieron entre ellos y les enseñaron diferentes actividades y normas para convivir. Estos dioses crearon al hombre a su imagen y semejanza.

Descritos como los que vinieron del cielo por los sumerios, pero no sólo los sumerios hablaban de ellos, en otras partes del mundo se habla de estos dios como los Ananakus  y chitauri en Africa, que eran representados como hombres altos o gigantes y además de aspecto blanco que venían y se apareaban con las mujeres de su tribu, en ocasiones como aves y como animales terrestres también los comparaban, y también se han representado como lagartos, en china como dragones y en la india como serpientes.
         

PELÍCULA ANNUNAKIS

            Para el 2006 se estaba preparando una filmación para la película Annunakis, se esperaba que fuera una trilogía en donde se mostraba toda la historia sumeria y la visita de estos “seres que vienen del cielo”. El director y productor era Jon Gress, la historia hablaba de la llegada de los Annunakis a la tierra hace más de 400.000 años y su partida del planeta en 550 a.C. Aparte de toda la información histórica y arqueológica de Sumeria, el Film estaba inspirado en el trabajo de Zecharia Sitchin, sin embargo, ya han pasado casi 6 años y no ha habido más información sobre esta película ni se sabe nada al respecto. La versión oficial es que se quedaron sin presupuesto.

En su blog, no hay actividad desde el 2006, el Website de la película desapareció, lo poco que se puede encontrar es el poster, un corto video en donde se ve la filmación de algunas escenas. Esta película hubiera dado mucho que pensar a la gente y habrían empezado a profundizar en el tema llegando a muchas de las mismas conclusiones que hemos llegado los que por aquí andamos. En fin otro misterio más.

 

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